Fertilización


El Olivo, no es un cultivo muy exigente (revisar Suelo en Web). La demanda de nutrientes, depende de la Biomasa Vegetal que éste produzca. Según el tipo de variedad, además será necesario ostentar polinizadores y hacer un buen manejo de la poda. En árboles adultos es necesario ver el estado de las raíces continuamente, porque pueden verse afectadas por nematodos y por una escasa porosidad del suelo.




La demanda de N y K es mayor que la de P. La extracción de los nutrientes dependerá de su rendimiento alcanzado de su edad y estado fenológico.

Un análisis de suelo, por sí solo, es una técnica poco precisa para evaluar un cultivo, dado que nos muestra solo las sales presentes, no se puede saber si están disponibles o no para la planta. En cambio, si se le acompaña por un análisis foliar, que detecta desequilibrios nutritivos en la planta antes de que aparezcan los síntomas; es posible lograr con ambos un óptimo diagnóstico para la nutrición del olivar, en el diagnóstico de deficiencias y toxicidades.


















Elemento

Unidad

Deficiente

Adecuado

Tóxico

N

%

1,4

1,5-2,0

-

P

%

0,05

0,1-0,3

-

K

%

0,4

> 0,8

-

Ca

%

0,3

> 1

-

Mg

%

0,08

> 0,1

-

Mn

ppm

-

> 20

-

Zn

ppm

-

> 10

-

Cu

ppm

-

> 4

-

B

ppm

-

-

185

Na

%

-

-

> 0,2

Cl

%

-

-

> 0,5

Tabla Nº 6 Niveles críticos de nutrientes en hojas de Olivo.

(Barranco y otros 1999)

Los muestreos se deben realizar en áreas no superiores a 6 Ha, considerándose suelos uniformes en textura y profundidad. Es pertinente además incluir solo una variedad como unidad de muestreo. Cada muestra debe contener un total de 100 hojas, tomadas de varios árboles distribuidos por todo el huerto. Se deben tomar 2 a 4 hojas por árbol de brotes situados a la altura del hombro. Detalles sobre cada nutriente, funciones y síntomas de deficiencia pueden revisarse en el libro: Manual del cultivo del Olivo, de Tapia y otros, publicado por el INIA, Chile.

Si no se cuenta con los análisis foliar y de suelo, hay una recomendación de fertilización, para árboles adultos en producción.

En árboles creciendo normalmente y con buen sistema de raíces, se necesitan 800 a 1000 g. de N por árbol. Si el P no se ha aplicado por más de 10 años, se debe incluir con 50 a 70 Kg. De P2O/Ha, como fosfato monoamónico. Si la producción es alta, el calibre pequeño y no se encuentra en el historial fertilización con K; debe considerarse aplicación de entre 90 a 120 Kg. K2 O/Ha. A pesar de estás recomendaciones estudiadas, siempre es necesario asesorarse por un profesional.

El periodo crítico de fertilización según el INIA, va desde los estados de cuaja, hasta antes del cambio de color o pinta.

La materia orgánica es un factor clave en la Fertilidad y productividad de un suelo, cuando se requiere de su aplicación, para mejorar características físicas de un perfil de suelo, es bueno no aplicarla en cantidades inferiores a 20 ton. /Ha.

La Fertilización foliar, está orientada principalmente a la aplicación de micronutrientes, debido a su bajo requerimiento cuantitativo. Una forma económica de aplicación es utilizando Sulfatos de Mg, Zn y Cu. Para ayudar a su absorción debe incorporarse a pH= 5,5 y con un adyuvante o adherente. La aplicación debe realizarse cuando los árboles presentan crecimiento activo o cuando se observa una deficiencia, identificada previamente por nuestro análisis foliar. En casos muy adversos, se ocupa fertilización foliar de macronutrientes acompañados de fertilización de suelo, como puede ser un déficit nutricional o una carga frutal muy alta.